Un viaje psicológico para descubrirse a sí mismo

No se puede considerar el problema propio como más importante que el de los demás porque un problema se define como tal cuando produce un estado de perturbación y malestar en el sujeto que es “víctima” y la tolerancia y la resistencia cambian de persona a persona. persona.

No todo el mundo sabe, sin embargo, que la mayoría de las veces, la verdadera dificultad no se esconde en el problema en sí sino en nosotros y en las formas que implementamos para intentar superarlo: transformamos una pequeña colina en una montaña, un estanque en un mar, dejando que los problemas se suceden y se suman, solo para sentirse sumergido y sin salida.

La psicología también se ocupa de esto y puede ayudarnos en los momentos más críticos, ¡veamos cómo!

  • Lo primero que debes hacer es identificar el problema, definiéndola y representándola adecuadamente, porque de lo contrario la probabilidad de resolverla disminuye. El consejo es llevar un diario, cuaderno o agenda y ponerlo en blanco y negro, usando un lenguaje sencillo y directo. En el caso del adolescente anterior, un ejemplo sería: “mi problema es el toque de queda impuesto por mis padres“.
  • Lo segundo es organizar la información que tenemos en nuestro poder de forma lógica y objetiva, sin dejarnos llevar poransiedad: es precisamente en este caso donde se corre el riesgo de omitir algo importante y de basarse en supuestos que en realidad no existen. En el caso de la joven separada con hijos, el consejo es responder las siguientes preguntas “¿Qué hago para conocer gente nueva? ¿Cómo puedo organizarme con mis hijos para poder hacer nuevos amigos?
  • Solo después de haber hecho todo esto podremos comenzar a formular una estrategia adecuada para ese problema. En este caso, los errores más comunes son dos: – muchas veces usamos métodos que han funcionado bien para otros problemas pero que en este caso difícilmente podrán dar los efectos deseados; utilizamos estrategias recomendadas por otros haciendo excesivas generalizaciones, sin darnos cuenta de que en la mayoría de los casos cada problema es personal y por lo tanto requiere soluciones personalizables. El ex empleado podría escribir en la agenda: “Puedo enviar la solicitud por escrito“O”Puedo solicitar el aumento junto con un bono de producción“.

Claramente, son solo ejemplos y nuestros problemas “reales” también pueden ser más difíciles de superar, pero no lo hagas de inmediato, ¡piensa, piensa y piensa! Verás que incluso con nuestros problemas, ¡el proceso es el mismo!

También existen técnicas que pueden facilitar la solución de problemas, las que tienen más probabilidades de obtener un resultado positivo son:

  • Análisis de medios-fines: o intentar hacer una comparación entre la situación actual y los objetivos finales;
  • Continuar adelante: partimos del punto inicial para llegar al punto final dejándonos ayudar por la información que vamos adquiriendo poco a poco, como si se tratara de una búsqueda del tesoro;
  • Retroceder: comenzamos desde el final y trabajamos hacia atrás para encontrar la solución;
  • Si, por el contrario, nuestro problema no es inmediato y tenemos tiempo, podemos seguir otros dos caminos:
  • “Generar y verificar”: que es seguir diferentes caminos hasta el final viendo hacia donde conducen y en caso de resultado negativo probar con otro. Repetir la operación hasta que un camino nos lleve a la meta;
  • incubación: consiste en dejar el problema a un lado durante un tiempo intentando no pensar en él. Todos los datos en nuestro poder serán tratados de forma subconsciente y los detalles menos importantes caducarán dando paso a los más importantes. ¡Puede suceder que te despiertes de repente con la solución al problema! ¡O para encontrarlo mientras estaba ocupado haciendo otra cosa! En este caso se puede decir que ha tenido un visión, un poco como lo que le pasó a Newton con la Apple oa Arquímedes cuando exclamó “¡Eureka!”. Visión es la comprensión repentina de la estrategia correcta o la solución de un problema en sí, el que no habíamos considerado hasta entonces. Nuestro cerebro de hecho, analiza los datos que posee y los reconceptualiza de una manera completamente original, para llevarnos a un punto de vista innovador.

En resumen, cuando en nuestro camino nos encontramos con un obstáculo, ¡es inútil evitarlo! En cambio, usemos nuestro cerebro y sus múltiples potenciales y descubriremos en él un fiel aliado que muchas veces resulta ser nuestro mejor amigo.

Dra. Cristina Colantuono

Artículo original publicado el 3 de junio de 2012