Te sientes triste Podría ser el Autumn Blues: 3 remedios para vencerlo

Hay quienes amanOtoño y cree que es su estación favorita. Sin embargo, hay quienes creen que el otoño es una época del año muy triste. Varios factores contribuyen a esta última creencia.

La primera es que el verano ya se fue, y con él el sol cálido, los vestidos ligeros y quizás hasta el mar. El segundo podría estar ligado a las horas de luz, que disminuyen hasta el 21 de diciembre y luego vuelven a aumentar gradualmente hasta el equinoccio de primavera. Por no hablar de que a finales de octubre se pierde una hora con la transición atiempo de invierno (lo que, por ejemplo, significa, para aquellos que viven en la provincia de Lecce y se encuentran solo por convención en la zona horaria italiana, que a las 16.30 ya es de noche). Pero también hay algo más, algo más serio que una percepción o una creencia: nos referimos aBlues de otoño.

Autumn Blues, ¿qué es?

La expresión, que inspiró una canción para Eddie Martin, significa literalmente, del inglés, “tristeza otoñal”. Y es una especie de nombre común para expresar el Trastorno afectivo estacional (triste), un trastorno que es todo un programa a partir de sus siglas, que significa “triste”. Para explicar el fenómeno está En una botella, que atribuye a Triste diferentes estados de ánimo “de la temporada”, es decir fatiga, agotamiento y cambios de humor (que en realidad pueden estar presentes en cualquier cambio estacional, incluso cuando se dirige hacia la primavera), tristeza y melancolía.

Y en la transición al otoño de 2020 hay más: el Pandemia de COVID-19 lo que nos hace sentir más precarios o, en todo caso, más cautelosos al afrontar la vida cotidiana que en el pasado. Además, este año no todo el mundo se fue de vacaciones durante las vacaciones de verano (además de que para algunos no hubo vacaciones en absoluto), precisamente por la propagación del coronavirus y los miedos relacionados con él. Así que acumulamos mucho estrés y no nos deshacemos del “viejo”.

Lo que estamos viviendo -explicó la psicóloga Vera Slepoj- será una recuperación llena de problemas y dudas, por lo que no debemos tener demasiadas expectativas. Si hay rastros depresivos, se deben al temor de que además de retomar los ritmos de vida otoñales pueda haber un nuevo encierro. Para afrontar mejor el otoño, es necesario invertir el punto de vista: ver los compromisos laborales, aunque con el típico cansancio de la recuperación, como un signo benévolo de una recuperación de la normalidad perdida. Los estados de angustia por la incertidumbre del futuro se combaten con confianza y con la conciencia de tener que afrontar esta entrada a una “nueva normalidad” llena de incertidumbre, a través de una visión flexible de la vida.

Autumn Blues, come si contrasta

Para mejorar el estado de ánimo y así combatir el Autumn Blues es por supuesto importante realizar todas aquellas acciones que nos hagan felices, como escuchar canciones que den energía, entregarnos (según la filosofía de Dale Cooper) un pequeño obsequio todos los días como un café, una siesta no programada o un par de zapatos nuevos, o tal vez hacer una llamada telefónica a un ser querido. Pero también hay acciones que pueden ser más sistemáticas y tener una influencia generalizada en la distancia, como las relativas a hábitos alimenticios.

En este sentido, el Autumn Blues contrasta

  1. con la debida hidratación es decir, beber de 1,5 a 2 litros de agua al día,
  2. tomando alimentos ricos en vitamina D y calcio (leche, queso, huevos, pescado),
  3. enriqueciendo la dieta de legumbres y harinas integrales, frutos secos e chocolate, todos los alimentos que contribuyen de diferentes formas a mantener el buen humor.

Pero no es solo esto: una dieta sana y correcta nos ayuda a mantener la nuestra también sana sistema inmunitario.

La bajada de temperaturas – dijo el profesor y gastroenterólogo Luca Piretta – puede favorecer la aparición de bacterias que, ante un sistema inmunológico débil, tienen más posibilidades de entrar por las vías respiratorias. El cambio en la dieta puede hacer que el sistema inmunológico intestinal sea más frágil, dando lugar a trastornos gastrointestinales. Una dieta saludable y una hidratación adecuada pueden afectar el cambio en la flora bacteriana.