Se acerca el otoño, así es como purificar tu cuerpo

Se acerca el 22 de septiembre y, con él, el equinoccio de otoño. Es una de las dos veces al año que el día y la noche tienen la misma duración. A diferencia del equinoccio de primavera, el equinoccio de otoño marca el comienzo de horas más cortas de sol y más horas de oscuridad en preparación para el invierno. Un momento perfecto para tomar resoluciones para la nueva temporada, cambiar los armarios (sí, tenemos que …) ¡y limpiar! Pero no te desesperes, por una vez no hablo de limpiar en casa sino de limpiar tu cuerpo: con el paso a la triste y aburrida temporada de otoño, el cuerpo sufre y se debilita, quedando así vulnerable y con riesgo de gripe. La solución, sin embargo, no es una vacuna contra la gripe, sino más bien preparar su sistema inmunológico para defender al cuerpo proporcionándole los nutrientes adecuados.

¿Cómo prepararse para la nueva temporada?

En primer lugar, es absolutamente necesario deshacerse de todo aquello que sea “nocivo” y, por tanto, engorde o embriaga en el verdadero sentido de la palabra. Entonces evita volver a comprar productos de este tipo y cíñete a alimentos que sean lo más naturales posible (te permiten no cansar la digestión y ayudan al organismo en la fase de procesamiento de toxinas).

La purificación

Es necesario deshacerse de todas las toxinas acumuladas en el organismo para protegerlo, aumentar las defensas inmunológicas y metabólicas previniendo así la gripe y los resfriados. Para ello, primero debes beber mucha agua (unos 2 litros al día) y abundantes infusiones depurativas (por la mañana nada más despertarte, a mitad del día, antes de acostarte … ¡hay unas específicas para cada momento del día!). Entonces es necesario apoyarse en una dieta basada en verduras y frutas, legumbres, frutos secos y cereales distintos al trigo. También se recomiendan pescados y carnes blancas, especialmente a la parrilla; mejor si se sirve con un chorrito de aceite de oliva.

Para continuar con la desintoxicación es una buena idea comenzar a hacer ejercicio constantemente (incluso 20 minutos al día son suficientes), para mantener el cuerpo y la mente en entrenamiento. Dormir con regularidad también tiene su importancia y te permite tener un reloj biológico regular.
Es imperativo evitar los medicamentos y el alcohol (¡obviamente no juntos!): Incluso las simples pastillas para dormir o demasiados antibióticos no solo pueden matar las bacterias malas, sino que también socavan la integridad de la flora bacteriana “buena”.