Prohibido esparcirse: porque los hombres no pueden sentarse con las piernas separadas

Madrid lanza su campaña contra hombre extendiendo. ¿De qué se trata? Por manspreading nos referimos al hábito masculino de sentarse con las piernas hacia arriba esparcidos en lugares públicos como medios de transporte – autobuses, trenes, metro – pero también salas de espera y por tanto invaden el espacio vital de quienes están al lado de estas personas. El problema, aunque algunos lo ridiculicen, es más que real. Para entender esto, debemos dar un paso atrás y comprender que hay algunas convenciones antropológicas entre extraños que son desestabilizados y destruidos por la propagación del hombre.

Para entender esto, daremos un ejemplo. ¿Cómo cabían los desconocidos en los compartimentos de los viejos trenes Espresso de seis plazas? Donde no había reserva, el primero ocuparía uno de los dos asientos junto a la ventana. El segundo iría y se sentaría del otro lado pero cerca de la puerta, lo más lejos posible del primero. Y así sucesivamente, hasta ocupar también los dos asientos centrales. Porque es espacio vital es fundamental, pero aparentemente en las últimas décadas todo el mundo lo percibe como quiere. Porque sí, hasta ahora no se ha mencionado la difusión del hombre.

El término entró en el Diccionario de Oxford hace dos años y se puede decir que nació en el mundo anglosajón, en Estados Unidos para ser precisos, donde este fenómeno lo sienten especialmente las mujeres en el transporte público, especialmente en el metro. Luego llegó a Asia, a países como Japón. Entonces en Turquía. Europa tampoco está exenta de este molesto hábito, al que también se opone en España ahora.

En metropolitana y en las paradas de autobús de Madrid se han extendido carteles que invitan a los hombres a sentarse en los trenes de manera tranquila y no con las piernas abiertas. La señalización fue confeccionada por la misma empresa de transporte público, que se llama EMT, pero la decisión quedó en manos del ayuntamiento que aceptó la sugerencia de un movimiento que toma el nombre de “Mujeres en lucha y madres estresadas“. El nombre significa literalmente “Mujeres que luchan y madres estresadas”. Estas mujeres han obtenido carteles con un pentálogo a seguir para ser respetuosos con las mujeres en el transporte público.

No se sabe por qué la gente está empezando a hablar de manspreading en este momento. Quizás, los hombres en el pasado se sentían más serenos sobre los medios. Quizás el mundo esté superpoblado. Quizás nunca más que en los últimos años ha habido transporte público. Y tal vez haya algunos conciencia además, principalmente por mujeres, en relación con cuestiones de género. Porque sí, es una de esas cosas que se contraponen en una dicotomía hombres y mujeres. Según las mujeres del movimiento madrileño, para los hombres, manspreading es una afirmación de su lugar en la jerarquía social: es decir, es como si los hombres dijeran “soy un hombre y ocupo todo el espacio que quiero, incluso el de los demás”. .

Las objeciones masculinas se abordan en dos líneas. En el primero, los hombres afirman que están dotados de genitales externos voluminosos los obligaría a sentarse con las piernas abiertas (pero sabemos que no todos los hombres tienen genitales voluminosos). En el segundo, los chicos objetarían que las mujeres también recurrieran aocupación del espacio ajeno con sus bolsos. El primero es simplemente un parche a la pregunta. El segundo es un parche peor que el agujero.

En Madrid, mientras tanto, el nuevo símbolo que invita al respeto no se ha incluido en la señalización del metro, pero solo hay un cartel que te invita a sensibilización. Sin embargo, no crea que esta es una decisión que quiere menospreciar lo que apoya el movimiento. Pero, en la normativa del metro, ya existe una norma que invita a un uso racional y civilizado de los espacios comunes. Quizás, sin embargo, junto con el feministas Español, no estamos seguros de que sea suficiente. ¿La propagación del hombre no es solo un fenómeno genérico, sino que se trata de una falta de respeto por los hombres hacia las mujeres? Sin embargo, el cambio social siempre lleva algún tiempo. Esperaremos.