Método Feldenkrais: que es, como se practica y beneficios

Conocerse a sí mismo, a su cuerpo y cómo este interactúa con el entorno externo es un elemento fundamental para lograr el bienestar físico y es también el principio básico en el que se basa una disciplina en particular, el metodo Feldenkrais. La conciencia de los propios movimientos y patrones motores como punto clave para lograr el pleno desarrollo personal.

Según esta disciplina, de hecho, la organización del sistema neuro-esquelético-muscular personal, expresa el estado de salud de la propia persona. Como si dijera que la forma en que uno se mueve o en la que realiza las actividades o gestos cotidianos habituales, revela quiénes y cómo somos realmente.

El movimiento, de hecho, es la base de las acciones, sensaciones y emociones de todos. Como una especie de manifestación de la propia parte interior a través del cuerpo (inconscientemente).

Veamos, entonces, con más detalle qué es el método Feldenkrais, de dónde viene y cuáles son los beneficios de esta práctica sobre el cuerpo, la mente y la vida en general.

Método Feldenkrais: ¿que es?

El Método Feldenkrais es un sistema educativo que, a través del movimiento, la respiración y la relajación neuromuscular, tiene como objetivo lograr una especie de “autoeducación“. El objetivo es ayudar a las personas a aprender más sobre sí mismas, sus sensaciones, funciones motoras y lograr un equilibrio psicosomático real.

Una serie de movimientos precisos cuyo fin último es involucrar cada parte del cuerpo de forma uniforme, centrándose en particular en la percepción de uno mismo durante la práctica y enescuchando tus sentimientos (físico y de otro tipo).

El punto básico del método Feldenkrais, por tanto, es la enseñanza y el logro de la capacidad de usa tu cuerpo con mayor eficiencia y agilidad, logrando lo que nos propusimos, de la forma más sencilla posible.

Desde las acciones más banales y rutinarias, como caminar, correr o estirarse para coger un objeto, hasta las más complejas. Una interacción completa y profunda entre la parte física y emocional, entre el movimiento y los propios pensamientos, emociones y sensaciones.

Un trabajo que, al desarrollar un mayor comprensión y autoconciencia, ayuda e induce un cambio radical en el potencial y la percepción de uno mismo (tanto dentro como fuera), mejorándolo.

Historia del método Feldenkrais

Un verdadero apoyo en la vida cotidiana, capaz de hacer cada gesto o acción más liviano, dinámico, vital y sencillo. Vino el método concebido en 1949 por el erudito, físico, ingeniero y entusiasta de la psicomotricidad y la reeducación, Moshe Feldenkrais (de ahí su nombre), para auto-rehabilitarse tras un accidente de rodilla.

Dados los resultados obtenidos sobre sí mismo y después de haber pasado años experimentando mejor la práctica, Feldenkrais decidió difundirla, para permitir que todos se beneficiaran de ella.

La práctica del método Feldenkrais en nuestro país, de hecho, es bastante reciente, alrededor de los años 80 y gracias a la competencia importada del exterior por algunos profesores.

Un poco más tarde, en 1987, se fundó la AIIMF, Asociación Italiana de Profesores del Método Feldenkrais, una asociación sin ánimo de lucro. El objetivo es difundir y salvaguardar el legado de Moshe Feldenkrais y continuar su trabajo, también gracias a la profesionalismo de profesores titulados.

Pero, ¿cómo se desarrolla prácticamente esta disciplina? ¿Y cuáles son los ejercicios básicos del método Feldenkrais?

Método Feldenkrais: ejercicios

Como se mencionó, el propósito del método es hacer que el cuerpo se mueva de una manera diferente, modificando y corrigiendo la postura y mejorando capacidad personal para interactuar con el espacio y con los estímulos que vienen del exterior.

Los ejercicios realizados, por tanto, se centran en flexibilidad y en el reeducación postural de todo el cuerpo y en particular de aquellas zonas de mayor “riesgo” debido a los malos hábitos que se asumen a diario.

Normalmente la práctica se realiza tumbado en el suelo o sentado, apoyado por la ayuda y las preguntas del terapeuta que ayuda al sujeto a mover las distintas partes del cuerpo de la forma correcta. Luego, cada ejercicio se repite varias veces, según sea necesario adquirir un buen dominio y control del propio movimiento.

A continuación, presentamos algunos ejemplos de ejercicios para liberar la espalda, la fascia cervical o la zona lumbar.

Ejercicio para la fascia cervical

Empiece por sentarse en una silla con la espalda hacia atrás y las piernas formando un ángulo recto entre los muslos y los pies. Es importante sentir cómo se distribuye el peso por toda la pelvis, así como la sensación que recorre el cuerpo desde el pecho hasta la cabeza. Cómo formar uno larga línea recta verticalmente.

  • Comienza girando la cabeza hacia la izquierda y hacia la derecha, prestando atención lentamente para sentir si hay limitaciones en un lado o en el otro.
  • Manteniendo los ojos cerrados, debes mover la rodilla derecha hacia adelante y luego volver a la posición inicial. Debe realizar este movimiento durante algunas repeticiones con ambas piernas. Escuchar lo que le sucede a la columna vertebral y la cabeza.
  • En este punto se realiza el mismo movimiento pero alternando las piernas, primero la derecha y luego la izquierda, siguiendo el movimiento hasta la cabeza, sin bloquearlo. Importante es observe cómo se mueve la cabeza en relación con las piernas.

A partir de aquí se unen los movimientos.

  • Llevar la rodilla derecha hacia adelante gira suavemente la cabeza hacia la derecha. Lo mismo a la izquierda.
  • Luego, el movimiento se alterna llevando hacia adelante el lado derecho de la pelvis y luego el izquierdo.
  • Finalmente, se repite el movimiento inicial, girando la cabeza hacia la izquierda y hacia la derecha e comprobando que el cuello está libre.

Ejercicio para la espalda

Este ejercicio se realiza en el suelo, sentado, imaginando que estás en el centro de un reloj con los ojos puestos en las 12.

  • Si parte inclinando la cabeza hacia adelante y al mismo tiempo inclinando la pelvis hacia atrás, alrededor de las 6. A continuación, se realiza el movimiento contrario, levantando la cabeza hacia arriba y llevando la pelvis hacia las 12. Estos movimientos se alternan durante algunas repeticiones.
  • En este punto vuelve a entrar posición neutral con la espalda bien alineada y llevando primero la cabeza y luego la pelvis hacia las 6 horas.
  • De la misma manera, entonces, el movimiento se irá alternando llevando la cabeza suavemente hacia las 3 en punto y la pelvis hacia las 9 y viceversa. Realizando siempre el ejercicio rítmicamente sin forzar y sin nunca contener la respiración.

Ejercicios muy sencillos, que también se pueden hacer en casa pero que, para ser realizado correctamente siempre es mejor hacerlo con el apoyo y la supervisión de un profesor especializado.

Esto, con el fin de hacerlos realmente efectivos y disfrutar de todos los beneficios inherentes al movimiento en sí.

Beneficios y contraindicaciones del método Feldenkrais

Como se dijo, el propósito principal del método Feldenkrais es permitir una mayor conciencia del propio cuerpo, proporcionando todas las herramientas de superación personal necesarias para mejorar la calidad de vida.

Más allá postura, flexibilidad y facilidad de movimientode hecho, gracias al método Feldenkrais, la conexión entre el entorno, la imagen y el pensamiento se amplifica y mejora.

Fundamentos para vive mejor cada momento de la vida diaria. Desde cómo respira hasta cómo se mueve, desde cómo se estira hasta cómo se dobla. Sin forzar el cuerpo a entrar posturas incorrectas pero realizando cada gesto en el camino lo más natural y saludable posible.

Un aspecto que además de evitar dolencias físicas desagradables, como contracturas, esguinces, bloqueos, etc., mejora la percepción que se tiene de uno mismo y, por tanto, la imagen personal también a nivel psicológico.

Precisamente por este motivo, el método Feldenkrais es especialmente adecuado para sujetos con habilidades motoras limitadas quizás después de un trauma o trastorno neurológico.

Pero también a los que sufren dolor de espalda, dolor cervical (quizás debido a posturas incorrectas en el trabajo) y a aquellos sujetos a contracturas causadas por estrés psicofísico.

¿Existe alguna contraindicación?

Siendo entonces una práctica adaptable y personalizable, no tiene contraindicaciones particulares (a menos que decida hacerlo usted mismo realizando movimientos incorrectos y dañinos).

La práctica, de hecho, también gracias a la presencia de profesores titulados, llega modelado según las peculiaridades y la situación física de cada uno. Permitiendo a cualquier persona y a cualquier edad acercarse al método con excelentes resultados.

Una forma de aprender a escuchar a tu cuerpo, siguiendo los ritmos naturales en la realización de cada acción. Sin forzar ni excesos, creando un relación simbiótica entre lo que uno es y cómo actúa. Tanto física como, consecuentemente, mentalmente.

Una conciencia profunda, lenta, regular y saludable de uno mismo. Tanto física como internamente y, sobre todo, en la relación personal con el mundo exterior.