La ‘madre-cordero’ un nuevo modelo educativo

La desesperación suele asaltar a la madre que busca apoyo e indicaciones preguntando a sus “compañeros”, otras madres, o buscando buenos manuales para consultar. Puede ser el clásico “cómo criar niños felices” o el menos obvio “cómo no criar niños perfectos”. Todos ellos dan buenos que pensar.

EDUCACIÓN PERMISIVA. En el setenta la revolución de la moral y la sexualidad lo cambiaron dramáticamente estilo educativo. Especialmente en los países anglosajones pero también en Italia, el imperativo era dar más libertad e independencia a sus hijos. Independencia que a menudo se convirtió en una permisividad exagerada. Famosas son las teorías del Dr. Benjamin spock, que murió a los 94 años en 1998, uno de los pediatras más influyente de los años 50, 60 y 70. Su libro Cuidado de bebés y niños (El niño, cómo se cuida y cómo se cría), con 40 millones de ejemplares vendidos estuvo entre los más leídos. La tesis principal de Spock, ampliamente criticada, se refería precisamente al impulso de una fuerte permisividad por parte de los padres hacia sus hijos.

El mismo autor en los años siguientes se dio cuenta de que no todos sus teoría educativa resultaron productivos, interpretados de forma excesivamente permisiva. Por tanto, con el paso de los años ha surgido una nueva forma de ser madre: mucho más presente e influyente en las elecciones de los hijos, que esperan mucho más de ellos. Típica es la madre que cuenta los minutos en los semáforos para poder acompañar a sus hijos desde el curso de inglés hasta el de natación a tiempo. “Madre-tigre” el autor del libro lo definió “Himno de batalla de la madre-tigre”, profesor de derecho, el americano Amy Chua. “Demasiada permisividad en el pasado ha hecho que crezcan jóvenes que no están preparados para los desafíos educativos y profesionales de los últimos años y han sido claramente superados por los estudiantes chinos, indios y coreanos”. Según Chua, sería muy útil animar a los hijos a un mayor compromiso escolar también con “castigos“Incentivos.

NUEVAS TEORIAS. En claro contraste con el nuevo vademécum de la buena madre. Su largo título ya es indicativo: “Razones egoístas para tener más hijos: por qué ser un buen padre es menos cansado y más divertido de lo que cree” por Bryan Caplan, psicólogo de la Universidad George Mason, Fairfax, Virginia. Caplan cree que tras la observación del comportamiento de gemelos e hijos adoptadosse puede demostrar que la educación impartida por los padres tiene muy poca influencia en cómo el niño llegará a ser adulto. “Sus genes y sus elecciones autónomas son mucho más influyentes”. dice el profesor, “así que si eres de los que le gustan los niños, ten hijos y trata de disfrutar la experiencia”. Clapton compila para simplificar aún más, una lista de “Reglas” del educador perfecto: no obligue a los niños a realizar actividades que no les gustan; déjelos libres para ver la televisión y usar la computadora, que son, después de todo, los pasatiempos de esta generación. Tolerar, pero sin exagerar, el consumo de pizza y helado, los alimentos más solicitados por nuestros niños. Generalmente déjelos libres para tomar sus propias decisiones.

Demasiado permissivismo? quizás. El propio autor admite los riesgos que conlleva la libertad, especialmente en lo que respecta a las drogas, el consumo de alcohol y las relaciones sexuales sin protección. Pero en general cree que los resultados positivos son alentadores si se comparan con los derivados del enfoque educativo más exigente, los de la “madre-tigre”. Psicoterapeuta de la Universidad de Kent, también, Ellie Lee, confirma esta teoría. Y toma como ejemplo a los que actualmente son los padres de las nuevas generaciones. Hijos del boom económico y de la posguerra, crecieron con menos reglas e imposiciones que las generaciones anteriores. Y, dice el psicoterapeuta, el resultado fue muy bueno.

Artículo original publicado el 14 de octubre de 2012