Frases para no decir a los niños

¿Cuáles son las frases que nunca se le deben decir a un niño?

Cuando nuestros hijos son pequeños pensamos que nada puede rayarlos o influir en ellos.

Creemos que a su tierna edad nada podría quedar grabado en su mente, ni siquiera una palabra, porque creemos que todavía están poco conscientes o quizás porque pensamos que su memoria no es capaz de retener ciertos recuerdos o palabras.

¡Pero ese no es el caso en absoluto!

Los bebés, por pequeños e inmaduros que sean, son como esponjas que absorben y tragan todo lo que se les dice.

Por eso es tarea de mamá y papá prestar atención a las frases que usan hacia ellos, para evitar que puedan hacerlos sufrir los afectar su crecimiento de forma negativa.

Entonces aquí viene la pregunta que abre este artículo: ¿cuáles son las frases que nunca se le deben decir a un niño?

Éstos son algunos de ellos:

1. No llores

(Foto: Web)
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Cuando su hijo llora porque tiene miedo o está triste, no hay nada peor que decirle que deje de llorar.

Los niños, especialmente cuando son muy pequeños, no pueden describir las emociones que sienten y expresarlas llorando..

Decirles que no lloren equivale a deslegitimar estas emociones y hacer que se sientan defectuosos porque las están experimentando.

Mejor tranquilízalos sobre sus miedos o preocupaciones.

¿Como? Tratar de describirles lo que sienten, consolarlos.

De esta forma les enseñarás a manejar las emociones y a no dejarse abrumar por ellas.

2. Déjame en paz

(Foto: Web)
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La crianza de los hijos es un trabajo que se lleva a cabo los 7 días de la semana, las 24 horas del día.

Pero esto no significa que mamá y papá no puedan tener sus propios espacios.

Entonces, ¿cómo gestiona a sus hijos y se crea momentos para usted?

Definitivamente no decirle al niño frases como “Déjame en paz”, “Ahora no tengo tiempo” porque se correría el riesgo de pasar la idea de que los padres no tienen tiempo para dedicarle, creando una especie de muro que difícilmente se puede derribar. .

Lo ideal sería dejar al niño con los abuelos o la niñera de vez en cuando para dedicarse a sus propios quehaceres.

Otra solución: encontrar una actividad que el niño pueda hacer por su cuenta en función de su edad, el tiempo suficiente para que los padres cumplan con sus compromisos.

3.Haz comparaciones con hermanos.

(Foto: Web)
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Cuando hay más de un hijo, solemos compararlos, destacando las diferencias entre uno y otro.

Esto no es algo que los padres hagan por comportamiento desagradable, pero puede causar problemas en los niños.

Decir “Su hermano a su edad ya estaba haciendo esto o aquello” podría socavar la confianza de un niño y cargarlo con ansiedad por el desempeño.

Cada niño es diferente, tiene su propio carácter, habilidades y pasiones.

Es mejor no hacer comparaciones porque no conducen a nada bueno.

Muy importante, sin embargo, subrayar las habilidades individuales de cada uno, haciéndolos sentir especiales.

4. Si no para, los toma

(Foto: Web)
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Las amenazas nunca conducen a nada bueno.

Perder la paciencia al tratar con niños pequeños, quizás un poco animados, es realmente muy simple y, a menudo, la consecuencia es la amenaza de azotes para tratar de calmarlos.

Pero de esta manera uno se ve obligado a golpearlos realmente para no perder la autoridad, lo que no necesariamente conduce a una mejora en el comportamiento del niño.

Entonces, frente a los caprichos, es mejor mantenga la calma y explíquele a su hijo, en palabras simples, que el comportamiento asumido es incorrecto, y luego sugiera una actividad alternativa para hacer juntos.

5. Pregúntale a mamá o papá

(Foto: Web)
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¿Cuántas veces ha dejado la tarea sobre los hombros del otro padre para evitar una pregunta candente enviada por su hijo?

Esta actitud es incorrecta por dos razones.

En primer lugar, posponer la pregunta, un “tirón de las orejas”, por ejemplo, en un momento posterior puede confundir al niño y dificultarle la conexión entre el motivo por el que lo están preparando y la acción cometida.

Además quien pasa el balón al otro padre desacredita su figura de manera autónoma, perdiendo autoridad.

En esencia, decir “pregúntale a mamá” o “pregunta a papá” equivale a admitir que no puedes manejar la situación de forma independiente.

6. ¡Finalmente lo lograste!

(Foto: Web)
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El camino de crecimiento de un niño se compone de intentos que pueden llevar a errores.

Pero esto es completamente normal.

Por lo tanto no hay necesidad de criticar a su hijo si todavía no puede atarse los zapatos a su edad.

Es mejor mostrarle cómo hacerlo, quizás ayudándolo directamente.

Sin embargo, una vez que lo haya logrado, evite frases como “Finalmente lo logró” o “Ya era hora”, porque podrían hacer que el niño se sienta incapaz e inadecuado.

7. Eres un genio

(Foto: Web)
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Elogiar a su hijo puede ser la forma más eficaz de hacer que se sienta seguro, pero no cuando está desmotivado.

Es bueno prestar atención a los cumplidos que les damos a los niños porque, si se hacen con demasiada frecuencia y por cualquier motivo, podrían perder su significado y convertirse en automático.

Artículo original publicado el 25 de noviembre de 2014