Estrés traumático de regreso a la oficina: cómo combatirlo

Como una enfermedad, la ausencia prolongada del lugar de trabajo también puede dar lugar a una serie de problemas, desde mareos hasta pérdida de atención, dolores de cabeza, una sensación de inquietud perenne y dolores musculares. Según diversas investigaciones, estos síntomas son evidentes en no menos del 10% de los trabajadores italianos. “Culpa” por el cambio brusco de hábitos que afecta el equilibrio (a menudo precario) del organismo. En pocas palabras, el sufrimiento es la respuesta del cuerpo a la dificultad de acostumbrarse a los nuevos ritmos posteriores a la semana.

¡Que no cunda el pánico después de ver la cantidad de trabajo acumulado en la oficina! Incluso si es tuyo mientras estás de vacaciones, ten la seguridad de que podrás deshacerte de todo lentamente, tal vez intercalando el trabajo con pequeños descansos para el café y aprovechando para echar un vistazo a tu teléfono móvil o tu red social favorita. Por ejemplo, no puedo dejar de ver las vacaciones tomadas durante mis vacaciones y subidas a Facebook, una compañera mía todavía recibe mensajes de texto de su amor de verano El 50% de las empresas ya han bloqueado el acceso a la conocida red social, mientras que el 17% declara haber realizado advertencias disciplinarias por exceso de tiempo en el sitio. ¡Sé siempre ahorrativo y evita convertirte en los protagonistas de Camera Cafè!

Las buenas intenciones hechas antes de las vacaciones (la dieta, la solicitud de aumento) no deben terminar en el ático, sino que pueden abordarse en el momento oportuno sin dar plazos demasiado ajustados. Por último, preste atención a la ropa: por supuesto, las chanclas pueden no ser adecuadas para algunos trabajos, pero no se recomiendan las prendas voluminosas (empezando por la corbata para los hombres) al menos hasta que llegue la nevera. Para nosotras las mujeres, sin embargo, es casi imprescindible volver a los tacones y las camisas, el descuido es uno de los principales casos de discusión entre jefe y empleada. Otro punto que merece nuestra atención es la relación con los compañeros de trabajo, que no necesariamente tienen que ser nuestros mejores amigos pero es absolutamente imperativo disipar cualquier conflicto con ellos de vez en cuando para evitar tensiones y cambios de humor. .

No te dejes abrumar por el estrés de volver a la oficina, intenta vivir los aspectos positivos de tu trabajo y sobre todo tómatelo con calma… ¡al menos los primeros días!

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Artículo original publicado el 7 de septiembre de 2012