Estreñimiento: causas y remedios

El estreñimiento puede surgir por muchas razones: la vida agitada que vivimos todos los días no ayuda, ni tampoco un estilo de vida excesivamente sedentario ni una dieta casi totalmente libre de fibras. Pero estos no son los únicos factores: las mujeres y los ancianos mayores de 65 años son particularmente propensos al estreñimiento; especialmente para nosotras, las mujeres, el estreñimiento es normal durante el embarazo, después del parto, cuando se usan analgésicos a base de opio y con ciertas enfermedades como la esclerosis múltiple.

Para algunas personas es normal tener que defecar con una frecuencia variable de tres veces al día a tres a la semana pero para otras es muy difícil continuar en esas condiciones incluso durante una semana sin reportar molestias o efectos nocivos.

Si descubre que los movimientos intestinales y la defecación ocurren menos de tres veces por semana (durante un período de tiempo muy largo), entonces es seguro asumir que es propenso al estreñimiento. Sin embargo, no es cierto que quienes no defecan al menos una vez al día estén estreñidos (esto ha llevado a lo largo de los años a un uso imprudente de laxantes por parte de algunas personas); la mejor solución es confiar siempre en el médico.

Suministro

Una dieta baja en fibra podría jugar un papel vital en el estreñimiento. La cantidad recomendada de fibra para el buen funcionamiento del intestino ronda los 30 gramos diarios que se pueden introducir en forma de salvado y cereales (en el mercado existen muchos productos envasados ​​ad hoc para esta necesidad) y algunos tipos de frutas y hortalizas. También es importante comer con tranquilidad y sin prisas.

Hidratación

También es importante beber una buena cantidad de líquidos, lo que hace que las deposiciones sean más fluidas. Sería una buena idea beber unos dos litros de agua al día. También es recomendable mantener bajo control el consumo de bebidas alcohólicas y a base de cafeína (café y coca cola entre todas) que pueden provocar deshidratación.

Ejercicio

Para ayudar al movimiento del colon es una buena práctica hacer ejercicio con bastante regularidad (una caminata de 20 minutos todos los días no es suficiente, de hecho, debe hacerse durante al menos una buena hora). Un poco de actividad entonces, pero no exageres: está científicamente comprobado que quienes hacen ejercicio acuden al cuerpo con más frecuencia que quienes llevan un estilo de vida más sedentario (y por tanto son más propensos al estreñimiento).

Psique

El aspecto psicológico también juega un papel fundamental en el problema del estreñimiento: como dije anteriormente, el estrés y la ansiedad son capaces de comprometer el funcionamiento regular del intestino. En ocasiones basta con hacer un análisis de tu situación personal, tanto a nivel emocional como laboral, y entender si hay algo mal o que lleva a ignorar tu cuerpo y negarle los cuidados que necesitaría.

Laxantes

El problema de usarlos es que son adictivos, si se toman con frecuencia el intestino se acostumbra y a la larga se vuelve lento, causando estreñimiento crónico. Precisamente por eso, los laxantes deben tomarse bajo supervisión médica y no de forma voluntaria.

¿Sufres de eso? ¿Cómo vives con este problema? ¿Pones en práctica alguno de nuestros consejos?

Artículo original publicado el 11 de septiembre de 2012