Escuchar a los que se quejan duele

Escuchar a los que se quejan siempre mata neuronas. La ciencia lo dice. Pero, ¿cómo puedes escapar sin ofender a nadie a esta tortura del incesante llorón de turno?

Alguien sugiere distanciarse, pero no es tan simple.
El estudio realizado para esta investigación explica cómo incluso ssolo 30 minutos al día pueden ser fatales y lamentablemente cada uno de nosotros tiene que tratar con personas que consideran que lo que les sucede en el día es motivo de queja.
Los clásicos que creen que todo el mundo está enfadado con ellos. Y estamos ahí para escucharlos y lastimar el cerebro.
Tratemos de explicar que la vida es bella en todos sus matices, especialmente cuando las lágrimas son inútiles.
Y si no quieren entender, tratemos de no hacer nuestros los problemas ajenos. Esta es a menudo la razón principal que nos genera depresión y ansiedad.

¿Se enferma por culpa de un tercero? Pero incluso no.

(Un poco de egoísmo saludable te hará sentir bien)

Artículo original publicado el 27 de noviembre de 2013