Danza del vientre: es buena, es apasionante y desafía los prejuicios


Raqs Sharqi es el nombre árabe de lo que todos conocemos como “danza del vientre”. Además de interesante, este arte puede resultar un aliado de nuestra línea.

Cuando los europeos entraron en contacto con la danza del vientre (una de las primeras ocasiones fue la La campaña de Napoleón en Egipto en 1798) lo consideró escandaloso e indecente por la movimientos sensuales de los bailarines y por su indumentaria que resaltaba las formas.

Incluso hoy, con demasiada frecuencia, esta danza se asocia con los adjetivos “indecente” o “atrevido” y se acompaña de las sonrisas burlonas y tontas de quienes creen saber mucho sobre este arte, pero en realidad solo ha absorbido siglos de prejuicios y duras informaciones incorrectas. morir.

SIN IMPROVISION. Hay que recordar que este baile requiere habilidad, experiencia y mucha práctica. No hay improvisación de una bailarina del vientre. Como todas las cosas, esto también requiere pasión y perseverancia.

Sin embargo, los efectos beneficiosos sobre el cuerpo y la mente son múltiples.: aumenta el tono de los senos, hombros, pelvis y vientre, da forma a los abdominales, tonifica los muslos y retrasa la osteoporosis. Pero, sobre todo, bailar significa “desconectarse”, recargarse, permítase un momento de tranquilidad. El estado de ánimo mejora y la mente se relaja y se distrae, eres libre de enfocar tus pensamientos y energía solo en los movimientos y el ritmo de la música..

ARTE PARA TODOS. Todas las mujeres pueden practicar la danza del vientre.: no hay límite de edad ni tipo de cuerpo adecuado. Por ejemplo, las bailarinas con curvas son muy populares, porque lo que está en juego es la sensualidad y la gracia de los movimientos, no la redondez del cuerpo..

Este es un punto importante a favor de Raqs Sharqi: ayuda a acepta y familiarízate con tu cuerpo, simplemente ser ellos mismos y nada más.
Cuando bailas el único deseo es fusionarte con la música. No hay modelos a seguir, estereotipos ni competencias. Cada uno muestra lo que hay en absoluta tranquilidad.
Los bailarines utilizan no solo sus propios cuerpos, sino también algunos accesorios que le dan “color” a la coreografía: el velo, que gira en el aire comunicando ligereza; El palo “quiere”Que deriva de un arte marcial que luego se convirtió en una danza folclórica masculina; la pandereta; la espada que el bailarín debe mantener en equilibrio; i sagat, una especie de platillos de bronce que se colocan entre el pulgar y el dedo medio de ambas manos.
Finalmente La danza oriental es un deporte reconocido por la Federación Italiana de Danza Deportiva..
El año pasado también el Programa Rai Uno “Bailando con las estrellas” lo incluyó por primera vez entre las pruebas a las que debían enfrentarse las competidoras.
Entonces, si te gusta la danza del vientre, no tengas miedo: lánzate y aprende un arte que te acompañará durante toda tu vida.

Francesca Rossi

Artículo original publicado el 31 de mayo de 2012