¿Cómo decirle a los niños que Santa Claus no existe?

¿Cuál es la mejor forma de abordar la discusión? ¿Qué decir y qué no?

Nos guste o no, siempre llega el día en que tenemos que desvelar este secreto, un día que a todos, jóvenes y mayores, no les gustaría que llegara nunca, sino que hay que afrontarlo.

¡Así que estemos listos!

Ya hemos visto juntos por qué es importante el mito de Santa Claus y cuál es la edad más adecuada para revelar la verdad.

Enfrentémonos ahora a otra pesadilla de todos los padres: ¿cuál es la mejor manera de decirlo?

Alguien le dice a nuestro hijo que Papá Noel no existe o es él quien descubre que su abuelo se esconde bajo su vestido y nos entra el pánico … ¡¿por qué ?!

Definitivamente es un momento triste porque es la demostración de que los pequeños ya han crecido, que están subiendo un paso más hacia el mundo de los adultos y es también para ellos porque ven desvanecerse un sueño.

Y a esto se suma el hecho de que también tenemos que justificar la elección de haber “mentido” hasta entonces…

Por tanto, es necesario elegir las palabras con cuidado para no perder credibilidad a sus ojos y la honestidad de un padre es un factor fundamental en la crianza de los hijos.

La de Papá Noel es entonces una realidad que encierra tantos sueños y esperanzas que si se dice de manera abrupta puede causar trauma y una reacción emocional no subestimar.

bambiniincorso.it
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Así que veamos juntos cómo afrontar este difícil enfrentamiento de forma delicada y prudente:

  • En respuesta a la pregunta “¿Existe Santa Claus?” puede delegarle la responsabilidad de decidir con un “Qué piensas? “. A menudo, los niños simplemente esperan que nuestro “allí” traduzca en palabras algo que ya tienen en sus corazones. Y solo tenemos que acompañarlos a un nivel de reflexión más alto y ayúdalos a aceptarlo;
  • Puedes explicarles que esto es una verdad a medias, ya que la figura de Santa Claus se remonta a la historia de San Nicolás de Bari que él mismo dio a las muchachas pobres la dote para casarse. De esta manera tu hijo podrá tener información importante para elaborar la noticia y podrá darse cuenta de que debajo hay algo cierto;
  • En el caso de las familias religiosas, otro consejo es explicar que Santa Claus repite el homenaje que yo Re Magi lo hicieron por el nacimiento del niño Jesús y para hacer este momento aún más mágico para los más pequeños, con el tiempo, se creó todo el mito del trineo, el reno y la noche del 24 de diciembre;
  • sé sincero y confiesa que tú también, de niños, has vivido esta noche maravillosa con tanta intensidad que desearías que ellos también experimentaran estas mismas emociones. Esta “solidaridad¡Le permitirá sentirse un poco menos engañado!
  • en presencia de hermanos menores puedes paliar la decepción involucrándolos en el juego y pidiéndoles que se conviertan en cómplices y así compartir la alegría de conocerlos felices, convirtiéndose en custodios de un secreto “adulto” los hará sentir importantes;

Los mejores ingredientes son siempre: tacto, sensibilidad, dulzura y respeto.

Ponte en sus zapatos, cierra los ojos y lánzate a esta otra prueba!

Y recuerda, tanto si los pequeños lo entienden espontáneamente como si los mayores se lo revelan, lo importante es transmitir el mensaje de que Santa Claus tiene un sentido figurado, un personaje que representa valores importantes saber pronto y que para estar resguardados se transmiten de forma sencilla a los más pequeños:

  • Papá Noel representa los sueños y deseos de cada uno de nosotros y la capacidad de soñar es uno de los aspectos más importantes de la vida;
  • Papá Noel nos muestra que ser bueno siempre gana y cuando ya no lo haga, la vida nos mostrará muchas otras formas de ser recompensado;
  • La espera representa uno esperanza y la esperanza es uno de los secretos para vivir bien. Una actitud optimista que nos hace conscientes de que nuestro compromiso puede hacer realidad todos nuestros deseos.

Te guste o no, la historia de Santa Claus no puede durar para siempre y nunca podrás evitar esta desilusión o muchas otras para tus hijos.

Así que no gastes tu dinero y tus esperanzas en las campanas de cristal … ponte junto a ellas y enséñales lo que es la mejor forma de afrontar las decepciones!

Dra. Cristina Colantuono

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