Cánceres pediátricos, historias de niños que hoy son adultos

El descubrimiento de un cáncer, en la vida de una familia que transcurre tranquila y sin sobresaltos, es un cataclismo de proporciones indescriptibles. Un terremoto que deja muchas secuelas y que, en los últimos años, ha tocado la vida de miles de niños en Italia según datos de la AIRC (Fundación AIRC para la Investigación del Cáncer): en el quinquenio 2003-2008 solo en nuestro País fueron diagnosticados en promedio 164 casos de malignidad por millón de niños entre 0 y 14. Y la figura se eleva a 269 ​​casos si hablamos de adolescentes en el rango de 15-19.

Las estimaciones de Airtum (Asociación Italiana de Registros de Cáncer) han fijado el número de crecimiento de neoplasias en los últimos cuatro años, hasta 2020, en 7.000 entre los niños y 4.000 entre los adolescentes, aunque con un tasa de mortalidad definitivamente inferior al pasado. Estos datos muestran que la incidencia de tumores en edad pediátrica sí, crece con el tiempo y no se detiene, pero gracias a la investigación y al trabajo de los médicos se han salvado muchas vidas a lo largo de los años. Y muchos más saldrán victoriosos.

En porcentaje, siempre con los datos de AIRC en la mano, hoy se recuperan de leucemia linfoblástica aguda (el más común entre los niños) alrededor del 90% de los pacientes. Desde la década de 1970, cuando la literatura médica sobre el tema no podía garantizar su supervivencia, hoy la situación de los pacientes jóvenes se ha revertido: tres de cada cuatro niños se recuperan por completo.

Las historias de quiénes lograron luchar y ganar esta batalla están en el corazón de la campaña. 6 con la búsqueda AIRC, un programa que fomenta el conocimiento de la financiación necesaria para la investigación, con un plan de donación automática que todos pueden activar desde su cuenta corriente. Porque nunca bajar la guardia es la única forma de seguir buscando soluciones, curas y terapias que funcionen.

Las historias de Simone que fue diagnosticada con el tumor de Ewing y las de Gaia, Sara, Barbara y Serena que vieron sus vidas adolescentes trastornadas por la enfermedad son el hilo rojo que conecta la investigación con la vida. Hoy estos niños son jóvenes con una existencia plena: el mérito se debe al compromiso del personal médico que los siguió y de los investigadores, que llevan años buscando con ahínco tratamientos que sean lo más invalidantes y efectivos posibles.

Las historias de niños que han vencido al cáncer

La historia de Serena

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Créditos: Airc

Serena tenía 15 años cuando le diagnosticaron leucemia linfoblástica aguda, que, junto con los cánceres del sistema nervioso central y los linfomas, es responsable de más de dos tercios de los casos de cáncer pediátrico. Su historia es un recordatorio no solo de los malos momentos que vivió con su familia después de este descubrimiento, sino también del compromiso de los médicos que la rodean y de pacientes como ella.

Una de las cosas que he notado sobre los investigadores es la rabia. Porque claramente si estás buscando algo, quieres encontrar la respuesta a toda costa.

Los médicos le prometieron que se curaría en dos años y lo hizo. Serena nunca ha olvidado los esfuerzos combinados de investigación, estudio y atención de los médicos que han luchado – “ávidos” para usar sus palabras – para hacerla sobrevivir.

Mira el video del testimonio de Serena

La historia de Simone

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Créditos: Airc

El sueño de Simone es convertirse en diseñador de juegos y el hecho de poder hacerlo realmente cambió su vida. Después de un accidente en una fiesta de cumpleaños cuando era niño, Simone, ahora de 16 años, descubrió que tenía sarcoma de Ewing, un cáncer de huesos severo. De esa experiencia cuenta haber captado el significado más bello, el fin último de un evento que no solo cambia tu existencia sino que también te hace ver cosas en la imagen, te hace apreciar lo que tienes.

Y sobre la investigación que ayudó a guardar su vida, Simone, el futuro diseñador de juegos de fama mundial, no tiene dudas:

La investigación es importante para todos, todo tipo de investigación para todo tipo de enfermedades

Mira el video del testimonio de Simone

La historia de Gaia

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Gaia solía ser patinadora, pero ahora tiene otro sueño: ser investigadora. Después de descubrir que tenían osteosarcoma a los 12 años, Gaia y su familia se vieron inmersos en curas, terapias como corolario de un futuro incierto. La caída del cabello, el impacto en el cuerpo y la vida de todos fue devastador, pero no le quitó la sonrisa. Y hoy Gaia quiere ser investigadora para echar una mano en primera persona a los más necesitados.

Poder contribuir de alguna manera me haría muy feliz. La investigación es la esperanza de un futuro

Mira el video del testimonio de Gaia

La historia de Barbara

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Créditos: Airc

Barbara fue diagnosticada con osteosarcoma de grado IV a los 9 años después de un partido de voleibol. Una intervención, quimioterapia, vida que cambia: hoy, madre de dos hijos, Bárbara recuerda ese período como un momento de fuerte cambio. Que todavía hoy les cuenta a los enfermos de cáncer en los hospitales, cuando va a dar su testimonio, a contar su historia. Y sus palabras más fuertes son:

Mis padres me dieron la vida, los investigadores me la devolvieron

Mira el video del testimonio de Barbara

La historia de Sara

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Créditos: Airc

Sara tenía 11 años cuando se enteró de que tenía el tumor de Wilms. Un momento que cambió su vida y la de su familia. Intervenciones, un año de terapias y mucho sufrimiento la han llevado hasta aquí. Hasta saber que los médicos hacen un trabajo increíble, que realmente marca la diferencia. Los tratamientos a los que se sometió son experimentales y su recuperación es fruto del éxito de la Investigación. Porque ahora Sara no tiene dudas.

La investigación es importante porque asegura que aquellos tratamientos que quizás pudieron haber sido experimentales antes podrían ser un factor desconocido, ahora son una certeza

Mira el video del testimonio de Sara