4 consejos para aprender a manejar el estrés y vivir en paz

¿Quién de nosotros, durante un período intenso de trabajo, estudio, relaciones interpersonales difíciles o plazos apremiantes, no se ha sentido atrapado por los problemas a enfrentar?

¿Y por qué algunas situaciones particularmente intensas nos provocan un estrés diferente al de otras igualmente intensas?

Y especialmente, ¿Cómo se las arreglan algunas personas para vivir tranquilamente con ritmos incesantes en situaciones que no podríamos soportar ni un solo día?

Exploremos juntos el concepto de estrés para encontrar las respuestas.

La definición de “estrés” recuerda precisamente esto: la sensación de sentirse apretado, comprimido por una fuerza que se nos opone, Selye lo describe con un término tomado de la ingeniería que indica la tensión, el esfuerzo al que se somete un material .

Los estímulos a los que nos enfrentamos todos los días están definidos estresante, elementos estresantes, y movilizar nuestros recursos internos para permitirnos producir energía vital para enfrentar los obstáculos: hacer un examen, correr para tomar un autobús, discutir con nuestro novio.

Por esta razón Selye consideró el estrés “energía de adaptaciónPrecisamente porque permite al organismo adaptarse y reaccionar ante diversas circunstancias, asegurando la supervivencia de la especie.

1 – ¿Estamos seguros de que el estrés es totalmente negativo?

¡De ningún modo! En cambio, un grado óptimo de estrés puede mejorar la salud porque ayuda a combatir la monotonía y entrena la atención, la concentración, la memoria y las habilidades para resolver problemas. ¿Cuándo es entonces cuando el estrés se vuelve perjudicial para nuestro organismo?

El estrés se vuelve negativo (y por lo tanto se define angustia) solo cuando una experiencia que nos pasa no es deseada, sentimos que no dominamos el entorno que nos rodea y por eso reaccionamos con ansiedad e inseguridad.

Por ejemplo, trabajar mucho puede ser una estrés positivo si la actividad que realizamos es gratificante, al final de la misma puede que también nos sintamos cansados ​​pero igualmente satisfechos.

Por el contrario, si la actividad es insatisfactoria o frustrante, incluso a un ritmo más lento, puede causarnos angustia.

Hay algunos factores que se combinan para crear una condición de estrés negativo: la sensación de no tener control sobre lo que sucede, la imposibilidad de ver alternativas, la ambigüedad del estímulo estresante, el hecho de que el evento estresante continúa en el tiempo y la presencia simultánea de múltiples factores estresantes.

4 consejos del psicólogo para aprender a manejar el estrés
(fuente: Web)

2 – El estrés no se debe solo a eventos negativos

Otro “malentendido” que debe aclararse se refiere al hecho de asociar automáticamente el estrés con un evento negativo. En realidad, incluso un hecho positivo, como un avance profesional, puede implicar, además de un aumento del prestigio, también una carga considerable de responsabilidad y por tanto un mayor riesgo de sentirse estresado.

¿Y cuántas veces has pensado que estás demasiado estresado por la vida que llevas? ¿Cuántas veces ha pensado que le pasaba algo?

La percepción del estrés es estrictamente personal, ¡así que no seas tan malo contigo mismo! Si no puede hacer frente a un alto grado de estrés es porque ese es el nivel máximo que puede soportar.

Un nivel que para unos puede ser alto, para otros más bajo.

Además, en un día los elementos estresantes pueden ser realmente muchos, veamos algunos de ellos: contaminación acústica, tráfico, obligaciones burocráticas, conflictos en las relaciones interpersonales, autoevaluación, críticas negativas hacia nosotros mismos, enfermedades, separaciones, duelo. , el nacimiento de un hijo, una mudanza, un cambio de funciones laborales …

Muchas veces es precisamente la “falta de tiempo” una de las fuentes de mayor estrés, problema que sienten sobre todo las mujeres, que se ven obligadas a gestionar los compromisos laborales y domésticos, muchas veces con mucha rapidez y sin tener tiempo para dedicar de vez en cuando. tanto para ellos mismos.

3 – ¿Puede el estrés negativo tener consecuencias para nuestro organismo?

Una condición de estrés crónico corre el riesgo de alterar el funcionamiento de algunos sistemas de nuestro cuerpo como:

  • inmune (reducción de la función de inmunización y exposición a algunas enfermedades cardiovasculares, autoinmunes ..),
  • emotivo (depresión, ansiedad, pánico, ira, poca confianza en sí mismo, culpa, apatía),
  • sistema cognitivo (memoria, atención, razonamiento, resolución de problemas),
  • comportamiento (aumento del consumo de alimentos, medicamentos, alteraciones del sueño ..).
leiweb.it
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4 – ¿Qué hacer para evitar que el estrés se apodere de ti?

¡Algunas reglas simples pueden ayudarnos a llegar al final del día sin haber acumulado una tensión excesiva!

  1. Tarifa una actividad agradable durante al menos una hora todos los días. Una idea podría ser un paseo por un parque, con el fin de promover la actividad física y la relajación.
  2. Sintoniza el tuyo emociones evitando reprimirlos o negarlos, sino aprender a reconocerlos y comunicarlos cada vez más eficazmente a quienes nos rodean.
  3. Aumenta el confianza en nosotros mismos, aceptando nuestros límites y contando con nuestras fortalezas que siempre pueden ayudarnos a resolver una situación difícil, estableciendo metas realistas, con metas intermedias a corto plazo.
  4. Mantener adecuado suministro es la base de una buena salud física y mental y garantiza a nuestro organismo el aporte de nutrientes y energía que necesita en la vida diaria.

Pero recuerda eso Combatir el estrés, especialmente si es crónico, no es una tarea fácil.!

Analiza tu nivel de estrés y reflexiona sobre las condiciones de tu vida: este es un buen criterio para entender si una reunión con un psicólogo puede ser una buena solución.

Gracias a la Dra. Alice Terracchio por su ayuda en la redacción.